Blog de Rafael Fernández

Archive for July, 2007

Chalets de mierda

Al poco de irme a vivir con mi ex, la virgen maría, ella decidió comprarse un chalet. Para ello necesitaba un aval. Cuando se lo pidió a su madre, lo primero que le dijo fue:

-No pienso solucionarle la vida a tu novio.

Al escuchar eso le dije a su madre que, a pesar de que yo pagaría cada mes la mitad de la hipoteca, nunca había pretendido que el chalet estuviera también a mi nombre. Entonces su madre aceptó a ser avalista. Pero yo nunca le perdoné ese primer comentario. Porque me hizo ver que a sus ojos yo era un ser despreciable: que estaba con su hija por interés, no por amor. Realmente, si nos comprábamos el chalet era porque su hija lo deseaba: yo era feliz en el apartamento pequeño que hasta el momento vivíamos. Además, tener que pagar la hipoteca era demasiado para mi porque, por aquel entonces, yo trabajaba de friega platos y casi no tenía dinero.

Casi un año después, tras 13 años de relación, dejé a mi ex porque lo nuestro no funcionaba. Y me vine a vivir a Madrid. Ya no sentía amor-pasión y me niego a vivir la vida sin sentir amor-pasión porque me hace sentir muerto.

Ella sigue viviendo en un chalet. Yo en una buhardilla-sauna pequeñísima; como una cucaracha. No sé si su madre se habrá dado cuenta, por fin, qué escala de valores tengo en la vida.

No obstante, últimamente me veo planeando -de manera inconsciente- cómo ganar más dinero para volver a poder vivir en una casa grande. Las tres últimas noches las he pasado obsesionado, pensando en mi perra Anais. La perra que se vino a vivir al chalet cuando lo compramos. Y en mi buhardilla no la puedo tener. Sería un crimen para ella. Nunca pensé que pudiera estar enamorado de una perra y para colmo que no pudiera olvidarla.

paraanais45.jpg

Te quiero Anais, espero estemos juntos pronto.

Mihalea. 50 euros. Rumana.

mihaela50eiuros.jpg

Más en EZ Cultura

No sé qué les pasa a las mujeres

La conocí en una disco. Me la ligué. Sin pensárnoslo mucho, fuimos a su casa. Se la metí. Al segundo, me corrí  (sin condón) dentro de su coño.

-¿Qué pasa? –gritó asustada.

-Me he corrido pronto –le expliqué- por un instinto de supervivencia. Si estoy follando tengo la guardia baja. Y alguien podría aprovechar ese momento para atacarme por la espalda. Prefiero acabar pronto para estar alerta y poder defenderme.

-Pero estás en mi casa, en mi habitación. Y la puerta está cerrada  -repuso la chica- ¿Quién te podría atacar ahora?

-Nunca se sabe –le respondí- Nunca se sabe. Vivimos tiempos difíciles. La realidad siempre supera la ficción, nena. ETA está ahí fuera y no parará hasta matar a alguien.

Me acosté en su cama y me dormí ¡Qué bien se duerme tras haber eyaculado!  Sé que, durante la noche, me tiré algunos pedos. Me iba a contener, pero qué gusto da tirarse pedos: sobre todo si, en el momento de expulsarlos, estás acostado y te abres de piernas mucho, como si tuvieras un chocho y te la fueran a meter: el pedo sale por el ano proporcionando un placer muy cercano al sexual.

Desperté, como nuevo, al día siguiente. Ella dormía, así que la desperté.

nosequequierenlasmujeres.jpg

-¿Puedes hacerme el desayuno? –le pedí con educación.

-¿Me has despertado para que te haga el desayuno? –preguntó enfadada.

-Sí. Pensé que sería algo bonito. Que me hicieras el desayuno y me lo trajeras a la cama.

La tipa me echo de su casa y entonces supe que el romanticismo había muerto. No sé qué quieren las tías ¿Casarse?

De regreso a casa, mientras esperaba el metro, le mandé un mensaje por el móvil:

-“Por favor, no te tomes la pastilla del día después. Me encantaría tener un hijo contigo”

Ella nunca me contestó. Qué puta. Seguro que después de mi se ha follado a otros.

Una cara muy bonita

Estaba en “Pasarela Cibeles”, haciendo un seguimiento de los desfiles para “20 minutos” , cuando fui al comedor que la organización había habilitado para que los periodistas comieran.

comedorprenza.jpg 

Los camareros sirven la comida en un bufet. Iba a pasar cuando, por error, una periodista se me coló.

-Te pido perdón –me dijo- Menuda cara tengo.

-Una cara muy bonita –especifiqué.

comedorprenza3.jpg

Nos caímos simpáticos y nos sentamos en la misma mesa; luego nos fuimos a un baño donde no funcionaba la luz. Nos dio igual. Le bajé los pantalones, las bragas y comencé a comerle el coño. Justo cuando ella se corrió, sonó su teléfono móvil.

-Lo siento, es mi jefe –anunció- Tengo que irme. Me espera en la zona de los desfiles. Si no voy, me despide. Ya sabes cómo es esto.

-¿No puedes hacerme, aunque sea, una mamada rápida?

chupacibelesperiodista.jpg

-No. Tengo que irme ya. Lo siento.

Ella se subió los pantalones y salió del baño. Solitario, me hice una paja, después, salí. Todo el mundo me miraba. No sabía por qué. Pensé que me miraban porque me reconocían (soy un poco famoso). O quizá porque habían oído mis gemidos de placer al eyacular sobre el lavabo. Cuando llegué al cuarto de prensa, mi compañera de mesa, me preguntó:

-¿Por qué tienes toda la cara llena de sangre?

Y entonces me miré en un espejo y me di cuenta de que esa periodista, a la que le había estado comiendo el coño, tenía el periodo menstrual.

Imposible vivir así

ventanaproblemaezcritor.jpg

Nuestra relación terminó por culpa de una ventana.
Cuando ella se iba a trabajar yo pasaba todo el tiempo vigilando a través de la ventana.
La ventana daba a una parada de autobús. Y cuando una chica guapa esperaba el autobús yo me masturbaba mirándola: sin que nadie me viera, escondido tras una cortina.
Cada día me masturbaba unas 7 veces. Y cuando mi novia regresaba de trabajar yo nunca tenía ganas de follar.
-Es que estoy deprimido –le decía.
Maldita ventana ¡Cuánto la echo de menos!

Video thumbnail. Click to play
Pincha aqui para verme en video con esa ventana

Tuve que irme de su casa, de su barrio: para siempre, para no volver. Por un error, un vecino me sorprendió, alertó al barrio: me querían linchar: imposible ir a comprar el pan, sacar películas del video club, hacer la cola para comprar paella o esperar, en esa parada, el autobús.

Y punto

Mi madre murió cuando yo tenía 10 años de edad y, tristezas aparte, mi mente comenzó a fabricar mil historias. Lo primero que imaginé fue que mi madre no había muerto: que era una mentira que todo el mundo me contaba porque ella había querido empezar una nueva vida libre de mí, sin hijos.

Imaginaba que, cualquier día, me la cruzaría por la calle y ella, al verse descubierta, se echaría a correr, diciendo:

-¡No soy yo! ¡No soy yo!

Cuando acepté que había muerto comencé a creer que, su fantasma, se me iba aparecer a todas horas: al quedar solo, escuchaba ruidos y me aterrorizaba. Más adelante empecé a creer que el espíritu de mi madre se había metido dentro del cuerpo de mi perra para así poder estar a mi lado, físicamente: para poder lamerme y sentir mis caricias. Y por último, me sobresalto cuando no espero visitas y tocan en la puerta de mi casa. Por si es ella que viene a hacerme una visita. O cuando suena el teléfono de madrugada: por si es ella quien me llama.

Sin embargo, nunca pasa nada. Mi madre murió y punto.

chicaduchandosevideoezcritor.jpg

Bájate de aquí un video de una chica muy sexy duchándose.

8 de Julio de 2007

No quiero que este amor que ahora sentimos sea una mala gripe. Una enfermedad que se cure a los 4 días. Quiero que nuestro amor sea un sida: una enfermedad incurable con la que debamos de cargar el resto de nuestros días.

Amor, chupa la polla a tu enamorado sidoso.

No quiero volver a bajar al infierno de los mortales: donde no se enamora nadie.